El mareo en un barco, explicación y recomendaciones

Y llega el día tan esperado: tu primera vez en un velero o segunda o tercera vez… pero sigues igual, te mareas en un barco, aunque no te lo creas, es lo más normal del mundo.

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¿Qué tienen en común una Intoxicación, el ejercicio físico extremo, dolores de cabeza o migrañas, viajar en barco u otros transportes, el embarazo, un parque de atracciones, los post-operatorios, miedo extremo…?

Todas estas situaciones en principio inconexas pueden en algún momento producirnos un mismo efecto nada agradable y muy común: el vómito.

Todo decidido para una nueva experiencia llena de nervios, ilusión y sobre todo una pregunta constante volando sobre tu cabeza: ¿Me marearé en el barco?

¿Qué provoca el mareo en el barco?

El centro nervioso encargado del vómito es el bulbo raquídeo, con una forma semejante a un cono conecta el encéfalo y la médula espinal encargándose del mantenimiento y funcionamiento de los órganos de forma automatizada y ajena a la consciencia. Mantiene asimismo las constantes vitales. Se trata pues de una zona de gran importancia para la supervivencia del ser humano. Existe en el bulbo raquídeo la denominada área postrema repleta de quimiorreceptores capaces de detectar cualquier variación en la concentración normal de la sangre y si es así, disparar el reflejo del vómito por si hubiese alguna sustancia perjudicial o tóxica que pudiera pasar a la sangre.

Resulta muy interesante como nuestro cerebro está directamente conectado a nuestro estómago.

Cuando estamos navegando el cerebro recibe señales contradictorias y no somos capaces de reconocer los próximos movimientos del mar sino que nos encontramos a su merced. Esta falta de anticipación hace que el centro del equilibrio conecte con el hipotálamo para liberar grandes cantidades de una hormona llamada vasopresina, que a su vez actúa sobre el ritmo normal del estómago y el cerebro lo interpreta como que algo no va bien allí.

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Entonces nuestro cerebro conectado con el estómago por medio del vestíbulo espinal, envía estímulos a dicho órgano que provocan los síntomas típicos como náuseas, vértigo o sudoración y un desequilibrio que le lleva al organismo a aumentar la presión en el abdomen y a contraer los músculos abdominales para expulsar los alimentos contenidos en el estómago.

Así que simplemente la próxima vez que te marees comprende que tu cuerpo está interpretando que está siendo envenenado y trata de ayudarte.

Esta nueva perspectiva más compasiva contigo mismo sigue sin solucionar el hecho pero te da los conocimientos para saber qué le ocurre a tu cuerpo y comprender qué puedes ir haciendo para que las próximas experiencias sean más agradables.

Recomendaciones más básicas para el mareo en barco:

  • Mira a puntos lejanos, como si fueras tú quien dirige la embarcación.
  • Entrena tu cuerpo poco a poco. Una salida de una tarde, un día completo…
  • Si tomas algún medicamento para el mareo, hazlo un par de horas antes de la travesía.
  • Come a menudo y pocas cantidades de carbohidratos tipo frutos secos.
  • Bebe líquidos frescos.
  • Siente el movimiento y mécete con él sin tensar el cuerpo.
  • Prueba otras recomendaciones y observa si a ti te funcionan: comer chicle, jengibre, inhalar aceites esenciales…

Lo que sí recomiendo por propia experiencia es un gran suministro de bolsas para cualquier salida y aceptar que unos más otros menos es algo que puede suceder.

La buena noticia es que tu cuerpo se acostumbrará cuanto más se exponga a ello. Ten paciencia y sé comprensivo, puedes acostumbrarte a ir en un gran barco y no marearte y después ir en un velero y marearte. Entiende que como en un entrenamiento físico tu cuerpo se acostumbra a unas condiciones concretas y si alguna variable es diferente la experiencia puede resultar también diferente.

La próxima vez que te marees recuerda que personajes tan ilustres como Charles Darwin, Laurence de Arabia, Cristóbal Colón, Julio César o el almirante Nelson también se mareaban y vaciaron su estómago más o menos dignamente.

¡La aventura, es la aventura!

Otro post realizado por mi Hermana Lourdes de la Red, si queréis podéis ver su página en Almatedelared.com

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